Cómo dar con los imprescindibles de tu armario ideal

¿Cuáles son los imprescindibles de tu armario?

 

Si hago esta pregunta a 5 de mis amigas, sé del cierto que cada una contestará algo diferente. Probablemente las prendas que elegirá cada una van a ser diferentes, también la cantidad y ya ni os cuento sobre la variedad de tejidos, formas y colores por las que pueden inclinarse.

No creo que se pueda hablar de un fondo de armario universal, por lo que abogo por la personalización de los fondos de armario y recomiendo huir de fórmulas generalistas.

 

¿Qué es un fondo de armario?

 

Es el conjunto de prendas básicas y decisivas a la hora de vestirse que nos aseguran que nunca nos encontremos sin nada que ponernos.

Las características que debe cumplir un buen fondo de armario son la siguientes:

En primer lugar, las prendas deben ser funcionales, o sea, deben de tener su utilidad ¿Obvio no? Pues mejor no olvidarlo y tenerlo siempre en mente que a veces se cuela cada perla en nuestros armarios…

En segundo lugar, otra característica que debe estar presente es la calidad, que es la que diferencia el fondo de armario de un conjunto de básicos. Las prendas deben ser de calidad para que sean duraderas. Y cuidado que con esto no quiero decir que deban ser caras.

Por último, éstas deben adecuarse a las necesidades del dueño o dueña de ese armario. Este punto, bajo mi punto de vista es la clave.

 

¿Cómo conocer las necesidades a las que debe responder el fondo de armario y no olvidarse de nada?

 

Bien, pues, para que tu fondo de armario sea el que realmente necesitas, te sugiero que revises los siguientes aspectos:

Lo primero, ten a mano tu agenda, tu calendario, tu móvil, tu bloc de notas o aquello que recoja tus quehaceres semanales y te permita hacerte una idea sobre en qué consiste tu semana de un solo vistazo. Toma consciencia de las actividades que llevas a cabo a lo largo de la semana, y define qué cantidad de horas les dedicas y qué indumentaria requieren o con cuál te verías y sentirías mejor para desempeñarlas.

Este ejercicio puede ser muy revelador pues a través de éste podemos ver que no tiene sentido tener dos cajones llenos de ropa para practicar deporte cuando en realidad, practicamos ejercicio dos veces por semana y con dos conjuntos completos es más que suficiente.

También permite que nos demos cuenta de cómo nuestras actividades y por lo tanto nuestras necesidades han ido cambiando. Yo, por ejemplo, vi muy claro que la ropa para salir de fiesta empezaba a acumular días sin uso y no tenía ningún sentido tener tal cantidad.

Otro punto muy interesante es hacer una reflexión sobre nuestros valores vitales, sobre qué rige nuestra vida y tratar de traducirlos en nuestra indumentaria. Puede sonar un poco extraño o abstracto esto que estoy contando, pero trata de reflexionar qué colores te conectan quizás con el valor “familia” o “diversión” que quizás se encuentran en tu lista de valores vitales. O quizás además de los colores puedes pensar en los tejidos, en los brillos, en el patronaje, en el ajuste de la prenda que te permiten imprimir tus valores en tu estilo… ¿Te identificas con la lycra o prefieres el algodón? ¿Contarás mejor lo que eres con prendas ajustadas o amplias?

Por otro lado, está el factor silueta. Imagino que habrás leído ya sobre las diferentes tipologías de cuerpo de hombre y de mujer y como puedes encontrar información detallada sobre el tema no voy a describirlos. El caso es que NO suelo usar las recomendaciones para cada tipo de silueta a rajatabla, no obstante, sí que creo que es bueno saber qué forma tiene tu cuerpo, no para restringir qué entra en tu armario o decirte qué DEBES o NO DEBES ponerte, si no más bien para saber cómo sacarle partido.

Conocer tu silueta puede implicar medir tu cuerpo, yo sí que creo que coger la cinta métrica y conocer las medidas de mi cuerpo es un buen ejercicio. Para mí, no deja de ser un acto para disponer de más información sobre uno/a mismo/a y ponerla en valor. Coger esa información y aceptarla para hacer algo muy bueno para ti, que no es otra cosa que ponerla tu favor… ¿Qué tal te suena esto?

Y, por último, un elemento muy sencillo pero importantísimo también, es tener presente el clima y como nos comportamos cada uno/a de nosotros ante éste. Esto también determinará lo que deberá incluir este fondo de armario tan tuyo que estamos diseñando.

 

Reflexionar y concretar estos puntos que he ido mencionando nos permitirá ir definiendo nuestro estilo. Y con este término no me refiero sólo a la forma de vestir, me refiero a la manera de vivir. Hacer el ejercicio de revisión y definición del estilo de vida de cada una/o nos da la clave: Nos hace conscientes de quién somos, cómo vivimos y qué necesidades tenemos.

 

¿Qué hacer con las tendencias?

 

A las tendencias se les puede, si se quiere, hacer hueco, huequito o “huecazo”.

Procuro no fomentar la compra sin sentido, pero mi método de trabajo, que parte de la definición del estilo personal mediante la identificación del estilo base y el estilo acento, permite que las tendencias tengan su sitio, eminentemente expresándose a través de éste último, el estilo acento.

Además, mi objetivo es que el momento de vestirse sea un momento divertido, que esté relacionado con la creatividad y con el AUTOCUIDADO.

Así pues, los accesorios y complementos pueden conectarnos con esta diversión y creación y amor hacia uno mismo probando, innovando y saliendo de la zona de confort a través de las tendencias que vienen a visitarnos cada poco y nos retan.

 

Las revistas y redes sociales generan necesidades, pero no son reales. Las habituales listas de “los imprescindibles para este verano” que puedes encontrar en las revistas de moda son puro marketing y lo que buscan es generarte necesidades que no son reales, pues no se corresponden con tu realidad y fomentan el consumo.

 

Personalizar, personalizar, personalizar

 

Por si no te había quedado claro, esto va de personalizar, de tener siempre muy presente quién eres, qué haces, cómo lo haces y qué necesitas para ello.

La clave está en mantener el foco en uno mismo, en conocer qué llevas a cabo en tu día a día, cómo quieres sentirte y verte, quién eres y cómo deseas expresarlo y no olvidarte del contexto, de tu entorno y las circunstancias que te rodean.

Teniendo estas variables presentes podrás construir con mayor facilidad TU fondo de armario ideal, el que responda a tus necesidades y el que te proporcione siempre soluciones a la pregunta ¿qué me pongo? Sea cual sea la circunstancia que se te presente.

 

Y para aplicar todo lo que te he contado en este post y más, puedes descargarte la guía para descubrir paso a paso cuál es cuál es tu fondo de armario ideal haciendo click AQUÍ.

 

Laura

 

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